Si me pidieran definir la felicidad, no podría decir qué cosa absolutamente es. Pero sí sé cómo se obtiene. Se obtiene con aprendizaje.
Felicidad es apreciar y agregar los pequeños detalles hermosos del mundo que nos rodea, que antes se ignoraban. Es apreciar y maravillarse con la caída de las hojas en el otoño, las noches de verano con luna llena, la calidez del hogar en el invierno, y las primeras flores de la primavera. Es regalarse momentos de amor a uno mismo, al buscar la quietud mental al aire libre o en el cojín de meditación. Es la comunión con lo divino, la disciplina y el bienestar espiritual, sin los cuales es imposible felicidad completa. Es beber un chocolate caliente y comer un pequeño pastel. Es abandonarse en la naturaleza y absorber su ambiente y sus energías.
Es reparar un corazón después de haber amado completa, sincera e intensamente. Felicidad es amar con equilibrio, pero con sinceridad, convicción y compromiso, no es el éxtasis de la atracción intensa.
Es pensar menos, y aceptar que las circunstancias cambian, y cambiarán siempre. Es darse cuenta que la mente construye mucho sobre la realidad objetiva.
Es la independencia económica que libera la mente de preocupaciones de sobrevivencia y se enfoca en disfrutar con mente calma. Es sacarse los audífonos, dejar de mirar la pantalla, y escuchar el viento. Es fotografiar cosas hermosas. Es leer un libro que te llene de emociones, no tiene que ser una obra de altísima calidad. Es escuchar la música que vaya perfecto con tu estado de ánimo o la actividad que estés realizando. Es un trozo de pizza, un pedazo de chocolate o unas piezas de sushi. Es una película quente atrape desde el principio. Es apagar los datos móviles. Es comer algo sencillo, cocinado en el lugar, rodeado de los árboles o frente a un cuerpo de agua, ese sentimiento de primitivismo frente a la naturaleza.
"La principal causa del sufrimiento mental es la confusión, esto es, pensar que las cosas existen realmente como las percibimos". Gyalwa Dhokampa
