domingo, febrero 03, 2013

Notas hoteleras I


1. Ya va a aparecer el o la que se está comiendo los chocolates y los galletones que yo he dejado en las habitaciones (tengo que reponerlos cada vez ¬¬)

2. En 3 días he andado en ascensor más que en toda la vida. Estoy igual de mareado que después del terremoto (el sismo, no el trago).

3. Fui felicitado por productividad, carisma (LOL), voluntad, eficiencia y optimización de recursos Me dijeron que me ahorré la carrera de turismo en estos 3 días con lo aprendido.

4. La gerente del área me dio las llaves de confianza de housekeeping (servicio de habitaciones).

5. Se puede dar órdenes con respeto, humildad y cariño a un subalterno. Cambia mucho la cara del trabajador; estoy contento de haber dado un poco más de dignidad a personas esforzadas.

6. Los ascensores debieran tener aire acondicionado.

7. Hablar un idioma extranjero te da muuuchas ventajas.

8. La mazamorra de tallarines no estuvo tan mal.

9. Ver y escuchar a algunos pasajeros y pensar "lo que es el narcotráfico".

10. Las habitaciones más caras o clientes VIP casi eran puros judíos.

11. Una falda a medio caer, un colaless negro y cachetes blancos. La motivación del día.

12. Luego de estar en restaurant, descubrí que no tengo para nada paladar 5 estrellas. Muchos productos marinos, salsas gourmet con ingredientes locales. Paso. Cosa aparte es la pastelería. Lo dulce es universal.

martes, enero 22, 2013

¡Quiero mi lugar en el mundo!

Terminando de leer "Aleph" de Paulo Coelho, un libro que necesitaba para este momento de mi vida.



Me he dado cuenta de muchas cosas que debo hacer. Ahora, sólo pido la voluntad, la convicción y el valor para hacerlas. Que deje de saber mucho y hacer poco. Que deje de llenar tanto mi cabeza con conocimientos, y más bien, honre mi cuerpo y mi espíritu con experiencias. Que deje de tener siempre las malditas dudas. 

Siento que esta ciudad es una cárcel, sé que tengo que salir de ella, pero aún no descubro por qué le hago siempre caso a mis temores y a las opiniones del resto, y en vez de perseguir mi felicidad, le hago caso a mis padres. Ya no quiero más, no deseo seguir así, quiero hacer caso a esa llamada angustiosa que desde algún rincón me llama, esperando mi llegada, con el deseo ardiente que tengo por acudir, pero que ese "algo" me ata y no me deja actuar. No sé si es temor, no sé si es apego familiar, no sé si es soledad. Sé que no tengo miedo a la aventura, pero hay algo, y necesito identificarlo.

Quiero salir de aquí, quiero abandonar la pedagogía, no es mi vocación ni lo que me hace feliz. Mi vocación es conocer culturas, experimentar al ser humano, tener experiencias espirituales, viajar, y sólo necesito para eso mi negocio turístico, y una compañera de vida, que los dos persigamos nuestros ideales, y formar un hogar a nuestro modo de vida.



En algún momento de la vida critiqué mucho que las personas tuvieran muchos hijos, por el tema económico,  por el tema del poco espacio a la vida de pareja, etc. Pero ahora he comprendido algo tan fundamental... Ahora pienso que ojalá las personas que tienen hijos (con los medios adecuados, lógicamente), tengan varios, no por los padres, sino por el bien de los hijos, que cuando no tienen compañía, es doloroso.

Si llego a tener hijos, espero tener varios, ahora que comprendo esto. Quizá sacrificaré aspectos importantes de mi vida de pareja, pero por su bienestar, habrá valido la pena.

Como en el libro, también he caído en la rutina. Ahora que estoy de vacaciones, y que tengo intolerancia al calor, que me anula, me deprime, he caído nuevamente en la rutina. No tengo trabajo nuevamente, y todos esos factores hacen que me vuelva esclavo de: internet hasta el amanecer, dormir hasta más allá del mediodía, comer mi "almuerzayuno", vuelta al internet (leer, facebook, ver videos, escuchar música), comer entre comidas, ver tele, tomar la once, volver al internet y la tele, leer, acostarme tarde, internet hasta el amanecer, y así....

Mi cuerpo no tolera el calor, y eso me obliga a encerrarme en el departamento (apartamento en otros países) con mi ventilador, dos pantallas, audífonos y mi angustia.

¡QUIERO SALIR DE AQUÍ, HACER LO QUE ME GUSTA, DEJAR DE TEMER Y HACER CASO, LIBERARME! ¡SER YO, VIVIR A MI ESTILO! ¡QUIERO ALEGRÍA, PAZ, EMOCIONES, AMOR, TRABAJO EDIFICANTE, UNA VIDA CÓMODA PERO SENCILLA!