Terminando de leer "Aleph" de Paulo Coelho, un libro que necesitaba para este momento de mi vida.
Me he dado cuenta de muchas cosas que debo hacer. Ahora, sólo pido la
voluntad, la convicción y el valor para hacerlas. Que deje de saber
mucho y hacer poco. Que deje de llenar tanto mi cabeza con
conocimientos, y más bien, honre mi cuerpo y mi espíritu con
experiencias. Que deje de tener siempre las malditas dudas.
Siento que esta ciudad es una cárcel, sé que tengo que salir de ella, pero aún no descubro por qué le hago siempre caso a mis temores y a las opiniones del resto, y en vez de perseguir mi felicidad, le hago caso a mis padres. Ya no quiero más, no deseo seguir así, quiero hacer caso a esa llamada angustiosa que desde algún rincón me llama, esperando mi llegada, con el deseo ardiente que tengo por acudir, pero que ese "algo" me ata y no me deja actuar. No sé si es temor, no sé si es apego familiar, no sé si es soledad. Sé que no tengo miedo a la aventura, pero hay algo, y necesito identificarlo.
Quiero salir de aquí, quiero abandonar la pedagogía, no es mi vocación ni lo que me hace feliz. Mi vocación es conocer culturas, experimentar al ser humano, tener experiencias espirituales, viajar, y sólo necesito para eso mi negocio turístico, y una compañera de vida, que los dos persigamos nuestros ideales, y formar un hogar a nuestro modo de vida.
Quiero salir de aquí, quiero abandonar la pedagogía, no es mi vocación ni lo que me hace feliz. Mi vocación es conocer culturas, experimentar al ser humano, tener experiencias espirituales, viajar, y sólo necesito para eso mi negocio turístico, y una compañera de vida, que los dos persigamos nuestros ideales, y formar un hogar a nuestro modo de vida.
En algún momento de la vida critiqué mucho que las personas tuvieran muchos hijos, por el tema económico, por el tema del poco espacio a la vida de pareja, etc. Pero ahora he comprendido algo tan fundamental... Ahora pienso que ojalá las personas que tienen hijos (con los medios adecuados, lógicamente), tengan varios, no por los padres, sino por el bien de los hijos, que cuando no tienen compañía, es doloroso.
Si llego a tener hijos, espero tener varios, ahora que comprendo esto. Quizá sacrificaré aspectos importantes de mi vida de pareja, pero por su bienestar, habrá valido la pena.
Como en el libro, también he caído en la rutina. Ahora que estoy de vacaciones, y que tengo intolerancia al calor, que me anula, me deprime, he caído nuevamente en la rutina. No tengo trabajo nuevamente, y todos esos factores hacen que me vuelva esclavo de: internet hasta el amanecer, dormir hasta más allá del mediodía, comer mi "almuerzayuno", vuelta al internet (leer, facebook, ver videos, escuchar música), comer entre comidas, ver tele, tomar la once, volver al internet y la tele, leer, acostarme tarde, internet hasta el amanecer, y así....
Mi cuerpo no tolera el calor, y eso me obliga a encerrarme en el departamento (apartamento en otros países) con mi ventilador, dos pantallas, audífonos y mi angustia.
¡QUIERO SALIR DE AQUÍ, HACER LO QUE ME GUSTA, DEJAR DE TEMER Y HACER CASO, LIBERARME! ¡SER YO, VIVIR A MI ESTILO! ¡QUIERO ALEGRÍA, PAZ, EMOCIONES, AMOR, TRABAJO EDIFICANTE, UNA VIDA CÓMODA PERO SENCILLA!



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